Los ácaros del peral y del manzano

Los frutales de pepita, como son el peral (Pyrus communis) y el manzano (Malus domestica), pueden sufrir el ataque de unos ácaros dañinos sobre todo porque pueden confundirse con otro tipo de problemas fisiológicos, lo que facilita que se vaya extendiendo el daño sin tomar las medidas oportunas.

Manchas de color bronce en hojas de manzano

Como se puede ver en la imagen superior, unas manchas irregulares de color bronce, que a menudo comienzan en las axilas de los nervios y se extienden hacia el borde de la hoja, podrían confundirse con quemaduras solares o sequedad ambiental extrema. Para confundirnos más aún, ambas circunstancias, la sequedad y la radiación solar elevada que genera altas temperaturas, son situaciones que favorecen en gran manera la proliferación de ácaros de todo tipo. Sin embargo, las manchas por quemaduras solares tienen una característica importante: surgen en los tejidos más jóvenes y siempre en superficies de las hojas orientadas al sol de mediodía. Además, no tienen color bronce.

A la lupa se observan con cierta dificultad unos bichitos de un tamaño muy pequeño (de 0,1 a 0,2 mm) con cuerpo de forma ahusada y con sólo 4 patas (los arácnidos, entre los cuales se encuentran los ácaros, son animales que normalmente poseen 8 patas). La detección de estos ácaros y la presencia de las manchas de color bronce son perfectamente sintomáticas: se trata del Epitrimerus pyri.

Epitrimerus pyri

El tratamiento es, cuando se trata de un manzano o de un peral jóvenes, con acaricida aplicado con un pequeño pulverizador.

Tratamiento acaricida

Hemos usado Abamectina, una sustancia que también actúa como insecticida y que es un derivado de unas sustancias naturales (avermectinas) producidas por la fermentación de la bacteria Streptomyces avermitilis. Es un producto penetrante y ligeramente sistémico (una vez dentro de la planta se mueve por dentro de sus tejidos), por lo que una vez rociado sobre la planta la protege desde dentro y no es imprescindible que el vegetal quede absolutamente cubierto por el caldo. Actúa, una vez ingerido más que por contacto, sobre el sistema nervioso de los artrópodos (ácaros e insectos) paralizándolos ya que modifica la permeabilidad de sus neuronas al calcio. Tiene efectos tanto sobre los adultos como sobre las larvas, pero no sobre los huevos, por lo que es necesario repetir el tratamiento al cabo de unos días. Es importante hacer la aplicación con baja insolación ya que es una sustancia que se degrada fácilmente por acción de la luz, siendo su vida media inferior a un día en caso de estar expuesta al sol. Es por ello que con esta sustancia sea especialmente importante rociar las hojas por el envés, menos expuesto a la luz solar, costumbre que, por otra parte, es muy recomendable siempre para este tratamiento y para muchos otros, ya que la permeabilidad de las hojas siempre es mayor por el envés y los parásitos, a menudo, viven en esa parte de la hoja.

Como consejo para todo tipo de tratamientos, es imprescindible leer las etiquetas de los productos y seguir sus instrucciones. Evitaremos muchos problemas y aumentaremos la eficacia de los tratamientos.

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